comunidades AISLADAS EN EL TERRITORIO NACIONAL, POLÍTICAS DE PROGRESO Y DESARROLLO. ¿UN TEMA DE INTERÉS NACIONAL O DE ATROPELLO A COMUNIDADES ANCESTRALES Y TRADICIONALMENTE VULNERABLES?

COMUNIDADES AISLADAS EN EL TERRITORIO NACIONAL, POLÍTICAS DE PROGRESO Y DESARROLLO. ¿UN TEMA DE INTERÉS NACIONAL O DE ATROPELLO A COMUNIDADES ANCESTRALES Y TRADICIONALMENTE VULNERABLES?

Por: Martín González Ospina Estudiante de Ciencias Políticas y Derecho. Universidad Pontificia Bolivariana Medellín, 2018.

Resumen:

El objetivo de este ensayo es tomar como referentes los conflictos y paradojas que se presentan en las pequeñas comunidades o asentamientos poblacionales que se encuentran aislados de las zonas con mayor civilización, urbanidad o eficiencia en prestación de servicios públicos, y esto ya sea por incomunicación, abandono Estatal, dificultades geográficas o como ocurre en la mayoría de los casos, por la trágica confluencia de todas las anteriores. Las conflictos y paradojas consisten en que los proyectos o políticas del Estado para la intervención de dichos lugares terminan siendo rechazados por sus habitantes pues esas políticas o proyectos se plantean desconociendo las características autóctonas de los sitios, su contexto particular, características que han adquirido por su mismo abandono y aislamiento tradicional. Partiendo del análisis de diseño e implementación de políticas públicas, en este trabajo, específicamente, se fijará la atención en las comunidades que habitan el Golfo de Tribugá, alto Baudó en el departamento del Chocó valiéndose de la perspectiva de la teoría constructivista y de algunos conceptos claves de las políticas públicas.

Palabras claves:

Desarrollo.
Convergencia.
Interés nacional,
Interés particular.
Costumbres, cultura y tradiciones. Proyectos de infraestructura. Acción pública.

Acción colectiva. Sostenibilidad. Medio ambiente.

Introducción:

El golfo de Tribugá se encuentra ubicado en la región del alto Baudó en el departamento del Chocó, en su territorio se localizan los municipios de Nuquí y una pequeña parte de Bahía Solano. Dentro del municipio de Nuquí se fragmentan 9 corregimientos sobre la costa pacífica: Jurubirá, Tribugá, Panguí, Coquí, Joví, Guachalito, Termales, Partadó y Arusí. Las poblaciones de estos corregimientos no superan, de forma individual, los 550 habitantes (DANE, 2015). Se encuentran desde 30 minutos hasta dos horas en lancha del casco urbano del municipio de Nuquí pues no existen carreteras ni caminos entre ellos y los ríos que llevan los mismos nombres de los corregimientos impiden el tránsito a pie por la playa. Solo existen dos formas acceder a estos lugares desde las grandes ciudades del país, o bien a través de vuelos Chárter que salen desde Medellín y Quibdó, o bien por vía marítima desde el puerto de Buenaventura en un viaje de 24 horas. En el Aeropuerto Reyes Murillo de Nuquí no pueden aterrizar aviones que superen una capacidad de 19 pasajeros, los vuelos solo llegan de forma regular dos veces a la semana y los demás días los nuquiceños quedan absolutamente aislados. En la región solo existen 3 bachilleratos ubicados en los corregimientos de Jurubirá y Arusí y en el casco de Nuquí. La energía eléctrica es inexistente

en los corregimientos y en la zona urbana es intermitente ya que depende de una enorme planta eléctrica de ACPM que se avería constantemente o recibe de forma irregular el combustible para su funcionamiento. Los productos básicos que llegan embarcados desde Buenaventura tienen un costo 4 veces por encima del de mercado en las ciudades. La señal de celular es escasa, solo se accede a ella en puntos específicos y utilizando un determinado operador móvil, solo llamadas, el uso de los datos móviles es un milagro que se presenta solamente cuando las especiales condiciones meteorológicas de la región lo permiten.

Adicionalmente, su población se considera como multiétnica y pluricultural, pues a pesar de que se compone mayoritariamente de afrodescendientes, también confluyen allí etnias indígenas ancestrales principalmente de orígenes Emberá. Estos pobladores se acostumbraron a formas de vida diferentes a las desarrolladas al interior del país, su economía se basa en un sistema denominado “mano cambiada”, debido a la escases de papel dinero o efectivo, las comunidades se acostumbraron a intercambiar productos entre sí para garantizar su supervivencia. La pesca artesanal, casería, el cultivo de diversas variedades de plátano, yuca, ñame y de una papa endémica conocida como papa china, permitían este intercambio. Con los años, el escaso turismo que llegaba a la zona comenzó a introducir nuevas prácticas, entre ellas el uso del dinero el cual se fue normalizando con el transcurrir del tiempo.

Desde hace aproximadamente 20 años, con la salida de Andrés Pastrana y la llegada de Álvaro Uribe a la presidencia de Colombia, se viene planteando la construcción de una carretera que comunique al golfo de Tribugá con la capital del departamento, Quibdó, y así con el resto del territorio nacional. Ahora bien, es importante considerar un actor adicional que comenzó a tener poder en la zona más o menos por la misma época, la llegada de grupos guerrilleros, específicamente de las Farc y el Eln, complicaron aún más la de por si “pluriproblemática” situación de la localidad. No obstante, en el año 2007 estaba todo dispuesto para iniciar la construcción de la carretera, las maquinarias llegaron a Nuquí y Quibdó con el plan de trabajar simultáneamente en ambos frentes hasta encontrarse y trazar de esta forma la vía. ¿Qué sucedió? Los habitantes de todas estas pequeñas poblaciones se opusieron fehacientemente a la realización de tal proyecto, alegaban tener necesidades más primordiales que una carretera, también argüían no estar preparados para recibir todo aquello que podía ingresar por esa vía y corromper su cerrado y especial entorno, rechazaban los

impactos ambiénteles que tenía esa política, impactos ambientales que a fin de cuentas los afectarían a ellos directamente en su especie de “mono sistema consuetudinario”. Finalmente destruyeron las maquinarias que se habían dispuesto en la cabecera municipal de Nuquí, por su puesto aun hoy existe el interrogante sobre si tal destrucción pudo involucrar actos criminales de los grupos ilegales que hasta este momento merodean la zona, sin embargo, sus argumentos y resistencia a lo que normalmente se entiende como desarrollo son bastante curiosos, pero además sólidos y validos a la luz de una teoría constructivista.

Actualmente, y según el Plan de ordenamiento físico y portuario expedido por el ministerio de transporte y disponible en la Cámara de comercio de Manizales, existe toda una propuesta y un proyecto de política pública que gira ya no en torno a la mera construcción de una carretera que comunique al golfo de Tribugá con Quibdó, sino de la construcción de un gran puerto de aguas profundas de talla internacional, con inversión extranjera y de varios otros departamentos del país como Caldas y Risaralda, que según sus promotores será la fuente anhelada de progreso y desarrollo para todos los pobladores, que creará miles de empleos formales, e integrará Nuquí y sus comunidades con el resto del territorio nacional y a Colombia con el comercio internacional de las grandes ligas. Pero la paradoja de años anteriores sigue en pie, lo que para la gran mayoría significaría el avance más tangible y positivo, para las personas directamente involucradas, como lo son en este caso las comunidades, representa en realidad la violación a un modo de vida ya establecido por el paso del tiempo, a unas tradiciones ancestrales, sobre todo a unas costumbres que no están dispuestos romper, y si, es como si prefiriesen seguir aislados, pues aunque para algunas personas esto se traduzca en algo negativo, para los habitantes del golfo de Tribugá representa una especial condición de ventaja sobre la cual han construido sus formas de vida, economía y progreso. No están cerrados al desarrollo, sencillamente lo entienden de manera diferente y lo piden incluso a gritos, pero bajo un entendimiento que el gobierno y los propulsores de tales políticas y proyectos todavía no asimilan o prefieren ignorar debido a sus superiores intereses.

La anterior problemática a la luz de las teorías constructivistas:

Como bien lo indica André Noel Roth (2014) en su texto “Políticas públicas. Formulación, implementación y evaluación”. Las teorías constructivistas parten de asumir

que la realidad es una construcción social y por tal motivo no es posible acercarse a una realidad pura u objetiva, incluso se considera que esta última no existe, pues la realidad es diferente según quien la perciba, determinada por la posición del observador. Adicionalmente, esta metodología concede gran importancia a la comparación y descripción de las distintas construcciones de la realidad existentes, tales como las narraciones, los relatos y las historias de vida, es decir, implica que sean tenidos en cuenta los factores históricos y de contexto, por ello rechaza la posibilidad de establecer explicaciones universalmente válidas. Así, este paradigma considera que las ideas o los factores cognitivos, más que los intereses, tienen un rol preponderante en la formulación de políticas públicas.

Por su parte, Gonzalo Ordoñez matamoros (2013) sostiene de manera paralela y semejante a Roth que el “reconocer estas diferencias es avanzar en la comprensión de los fenómenos que subyacen a los procesos que siguen las políticas públicas mismas y, sobre todo, en la forma como el analista lo aborda e interpreta”.

Entendidos los dos párrafos anteriores como el planteamiento teórico que sostendrá las ideas a continuación expuestas, es más que lógico establecer que en las diferentes sociedades, pero en especial en las sociedades occidentales en las cuales se adscribe Colombia, se han consolidado ciertas nociones de desarrollo que pretenden ser verdades universales, así entonces se pueden identificar los proyectos de infraestructura del pacifico colombiano como una de esas nociones universales de desarrollo que rechazan el contexto y las construcciones sociales.

Las costumbres y formas de vida de las comunidades del golfo de Tribugá encuadran perfectamente en lo que en el planteamiento teórico se reconoció como construcción social, los lugareños conciben su cultura como su verdad, verdad construida por una historia muy diferente a la historia del resto del país, por un aislacionismo y estancamiento social que ha dejado profundas huellas, unas por supuesto completamente negativas, entre ellas, la insalubridad, la desnutrición infantil, la carencia de una salud pública de cualquier tipo, la existencia de una educación paupérrima, pero por otro lado, la conservación de unas tradiciones ancestrales, de modos de vida sencillos, que se adaptaron a sus carencias y que de cierto modo se incrustaron profundamente en el espíritu colectivo. Es importante aclarar que eso no significa que busquen entonces mantener el statu quo, o que se conformen a un

modo de vivir completamente desprotegido, pero sí que sus ideas de desarrollo nada tienen que ver con esa verdad universalmente aceptada del cemento y las grandes obras para promover la transformación.

Cabe ahora y de forma muy certera, preguntarse cuáles son las ideas de desarrollo y progreso que tienen estas comunidades, es decir, específicamente cuáles son sus pensamientos que de alguna manera se contraponen, pero pueden sustituir las políticas del gobierno. En primer lugar, cabría destacar que, en un análisis de las necesidades existentes en la zona, sobresalen algunas necesidades insatisfechas que tienen mayor prioridad que, por ejemplo, la generación de empleo. La falta de energía eléctrica, acueducto y escolarización sirven de ilustración, son un interés particular y de mayor urgencia frente a la vida de cada individuo habitante que los intereses nacionales económicos que subyacen a la construcción de un puerto internacional en la región, no es permitente descalificar por completo los efectos que puede tener el desarrollo de este proyecto, por su puesto con la ejecución de esta obra de enorme envergadura, el Estado debería en principio pensar el asunto como una oportunidad para subsanar de manera completa y definitiva el repertorio problemático, pero es que la cuestión sigue siendo de forma, de modo, no de materialización.

No obstante, los lugareños se han inclinado por el fomento de un turismo sostenible, de la inculcación del deporte, del rechazo a la violencia, de la recuperación de su gastronomía ancestral, de consolidarse como un centro de eventos místicos y espirituales, de educar a sus niños dentro su cultura idiosincrática para que mantengan el legado y la tradición. Todo lo anterior se ha convertido en sus alternativas propias y autónomas para suplir la ausencia del Estado, ausencia con la cual conviven y que paradójicamente fue la principal causa del establecimiento y mantenimiento de esa serie de costumbres que le dieron autarquía a esos pueblos, por ello también, esa ausencia se convirtió para los lugareños en un factor positivo en la medida en que les permitió tener cierta libertad para crear sus formas de vida, por eso el Estado no puede llegar de repente a destruir lo que de forma indirecta se encargó de consolidar. De hecho, esas nuevas alternativas encuentran un apoyo externo, pero de la mano de familias y grupos filantrópicas del interior del país o de personas extranjeras que han entendido a la comunidad, sus necesidades y los fines de sus causas, no de la mano del Estado.

Algunos conceptos claves de las políticas públicas aplicables al caso:

Patrick Hassenteufel en su capítulo dedicado a la convergencia en el “Diccionario de políticas públicas” (2009, P.132) al referirse a los diferentes niveles de convergencia señala que uno de esos niveles se relaciona con “el modo de adopción de una política pública” en ese nivel, según Hassenteufel, la convergencia “se refiere a los procesos de decisión y al tipo de interacciones entre actores de una política pública”. En el caso que se viene tratando es evidente que en ese nivel no existe la llamada convergencia, las interacciones entre los actores de la política pública se ven traumatizadas por intereses y verdades contrapuestas. Pero no solo en este nivel se ve truncada la convergencia, en el mismo planteamiento, Hassenteufel indica que el siguiente nivel es el relativo a la “población objeto de una política pública” allí la convergencia según el autor “concierne a los beneficiarios objeto de la política pública”. Los beneficiarios, en este caso las comunidades del golfo de Tribugá, rechazan con vehemencia su supuesto beneficio obtenido mediante el establecimiento de la infraestructura vial y de los proyectos y políticas portuarias enfocadas en la zona, en este punto la convergencia se ve aún más lejana y obstruida dificultando así el avance frente nuevas posibilidades. Pero siguiendo con Hassenteufel y la convergencia, existe otro nivel más de la misma que debe ser abordado, este es, el referido a “los actores dominantes de la política pública” es decir, a la convergencia más transversal puesto que “concierne a la vez a los actores que juegan un rol determinante a nivel de la definición del problema, de la orientación de la política, de la formulación de su contenido, de su adopción y de su implementación”. Allí se teoriza desde la perspectiva de las políticas públicas esa idea planteada anteriormente en la cual que se discutía sobre la imposición del gobierno y del Estado con su visión problemática sobre la visión problemática propia de quienes serían los beneficiarios de la política.

Así entonces, a pesar de que el mismo Hassenteufel hace la salvedad frente a la gran dificultad que representa per se lograr una convergencia en todos los niveles de una política pública, es pertinente hacer énfasis en la gran complejidad política que acarrea consigo la ausencia de convergencia en esos niveles brevemente explicados en los párrafos anteriores para el caso específico en cuestión. Es vox populi escuchar que el departamento del Chocó es uno de los más abandonados por el Estado y esto es bastante certero, pero también vale la pena preguntarse qué otros factores más actuales siguen impidiendo la acción del mismo en esta región, y para ello, el tema de la convergencia, representa una buena explicación,

naturalmente no una explicación exclusiva y pretensiosa, pero si un factor que es muy interesante a tener en cuenta considerando lo ya analizado hasta este punto.

En el mismo libro “Diccionario de políticas públicas” pero en el capítulo que trata el concepto de Bienes colectivos, su autor Richard Balme (2009, Pp. 71-72) permite entender ese concepto de bienes colectivos como “un grupo definido por interés común” como lo podría ser, el interés de las comunidades en optar por alternativas diferentes e incluso rechazar las propuestas del gobierno sobre las ideas de progreso y desarrollo. Pero además Balme invita a reflexionar sobre este asunto y su relación con la acción pública, “a cuestionar en primer lugar el modo de organización de los intereses y sus capacidades diferenciadas de la acción colectiva”. Ello supone entonces la creación de un importante parámetro para la acción pública, la invita a confrontarse con los otros intereses que también pueden subyacer en un determinado campo de intervención, a considerar que las comunidades también se pueden organizar según sus cargas y oponer resistencia en lo que se denomina como una acción colectiva, y consolidarse así como un factor más que debe pensarse previo a la acción pública.

Continuando sobre la línea de los bienes colectivos, se hace necesario hacer una consideración adicional, pero desde una perspectiva diferente que cambia por completo el contenido, esta es, una perspectiva jurídica, normativa, pues debe ponerse sobre el mantel una característica adicional y determinante que tienen las comunidades del golfo de Tribugá. En un marco legal conformado por las leyes 70 de 1993, 44 de 1990 y 1753 de 2015, además de las sentencias T-955/03, T-704/06 y C-467/93, se establece un régimen tributario y territorial especial para las comunidades negras del pacifico colombiano, en el cual, entre otras cosas, se establece el territorio para uso colectivo, lo que quiere decir que este es inalienable, imprescriptible e inembargable. Indicando que estos territorios se encuentran fuera del comercio y se escinden de la órbita municipal para efectos fiscales, y que adicionalmente quedan exentos del impuesto predial. También el privilegio de tener autoridades propias para la administración de sus asuntos y además el fomento del desarrollo económico a través de la formulación de sus planes de vida para el caso de los pueblos indígenas y planes de etnodesarrollo para los pueblos afrocolombianos, lo cual no es más que

el esfuerzo de estos grupos humanos por desarrollarse de acuerdo a su entorno y en consecuencia con sus principios de autonomía y gobierno.

Cabe de este modo hacerse la pregunta sobre si fuera de todo el problema que representa el conflicto de intereses y pensamientos que existe en torno a la implementación y aplicación de acciones públicas de progreso y desarrollo, además existe un problema legal de fondo que pueda traducir esa acción pública en la violación de una serie de derechos, privilegios y trataos especiales consagrados en un expreso marco legal de rango constitucional.

Antes de concluir, es pertinente hacer una corta descripción del estado actual de la situación, y para ello es lógico comprender que no hay más fuentes que los medios de comunicación y la escasa información brindada por los sitios oficiales de las entidades y organismos estatales. Según los primeros, desde mayo del año 2018 los gobiernos departamentales de Risaralda, Quindío y Caldas, se comprometieron con un importante apoyo económico al megaproyecto del puerto de aguas profundas en el golfo de Tribugá, además, la agencia nacional de infraestructura ANI y el instituto nacional de vías INVIAS llegaron a un acuerdo para la ejecución articulada del proyecto. Los gobiernos de China y Estados Unidos demostraron también su interés por invertir en el mismo. No obstante, la zona sigue siendo azotada por los grupos armados organizados y las guerrillas, el narcotráfico ha encontrado allí un nicho interesante para establecer una central de operaciones, la población sigue siendo víctima de desplazamientos forzados y los servicios públicos domiciliarios, una ilusión superflua.

En conclusión:

El caso del golfo de Tribugá demuestra como la exclusión de las variables socio- históricas, de contexto y de cultura, pueden desembocar posteriormente en un conflicto de intereses y posiciones encontradas que a fin de cuentas terminan impidiendo un buen diseño e implementación de las políticas públicas, se constituye así un buen ejemplo de la importancia de la teoría constructivista, de evitar las verdades universales para ser más eficaces en las acciones públicas.

Pero también es inminente buscar soluciones, pues es evidente que hay unas necesidades y problemáticas que claman por ser resueltas, el consenso allí se convierte en la clave del avance, de salir del estancamiento, tal vez si el Estado interpreta las acciones colectivas como ese clamor por soluciones y no como un obstáculo para sus acciones públicas, pueda repensar estas últimas en función de las comunidades y llegar a acuerdos con ellas para apoyar sus iniciativas y las iniciativas de los particulares y privados que se han sumado a las causas. Así por ejemplo, de la mano de una fundación australiana los jóvenes del golfo de Tribugá han aprendido a surfear y se han formado en la disciplina típica de cualquier deporte, la chef Leonor Espinoza se encuentra desarrollando todo un proyecto social que busca recuperar la cocina ancestral y capacitar las mujeres de la zona en técnicas culinarias que puedan implementar en sus posadas y hostales, tal vez el gobierno antes de pensar en grandes puertos y autopsitas, deba fijar su atención en brindarle a la zona unas condiciones básicas que respalden todas esas otras iniciativas, tener energía eléctrica por ejemplo facilitaría monumentalmente la pesca artesanal y la actividad hotelera, un aeropuerto mejor dotado incentivaría la llegada de aerolíneas comerciales y con ella el turismo, una educación de mayor cobertura le permitiría a los niños y jóvenes acceder a mejores oportunidades. Por eso, el Estado, antes que nada, debe reconocer las cartísticas especiales que incluso se encuentran expresas en las leyes y la jurisprudencia y luego debe diseñar soluciones amigables con esas características que den lugar de esta manera a un consenso con las comunidades.

REFERENCIAS:

Ordoñez, G. (2013). Manual de análisis y diseño de políticas públicas. Bogotá: Universidad Externado de Colombia.

Roth, A. (2014). Políticas publicas formulación, implementación y evaluación. Bogotá: Ediciones Aurora.

Hassenteufel, P. (2009). Convergencia. En L. Boussaguet (Dir.) Diccionario de políticas públicas (131-137). Bogotá: Universidad Externado de Colombia.

Balme, R. (2009). Bienes colectivos. En L. Boussaguet (Dir.) Diccionario de políticas públicas (74-82). Bogotá: Universidad Externado de Colombia.

Colombia, Corte Constitucional (1993, 21 octubre) Sentencia (C-467), M.P. Carlos Gaviria Díaz

(2003, 17 de octubre) Sentencia (T-955), M.P. Álvaro Tafur Gálvis (2006, 22 agosto) Sentencia T -704 M.P. Humberto Sierra Porto (1995) Ley 225
(1995) Decreto 1745 de octubre 12

(2015) Ley 1753

INVIAS (2018) adjudicación del contrato para obras en la carretera a Nuquí en el Chocó.Disponible en: https://www.invias.gov.co/index.php/mas/sala/noticias/3316- adjudicado-contrato-para-obras-en-la-carretera-a-nuqui-en-el-choco

Revista Semana (2018) Gobernadores del Eje Cafetero impulsarán Puerto de Tribugá.Disponible en: https://www.semana.com/economia/articulo/gobernadores-del-eje- cafetero-impulsaran-puerto-de-tribuga/569242

Universidad cooperativa de Colombia (2017) Compensación a Territorios Colectivos de Comunidades Negras. Disponible en:

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https://www.ucc.edu.co/noticias/conocimiento/ciencias-sociales-derecho-y-ciencias- politicas/compensacion-a-territorios-colectivos-de-comunidades-negras

El Espectador (2016). Los niños surfistas del Chocó. Disponible en:https://www.elespectador.com/noticias/educacion/los-ninos-surfistas-del-choco- articulo-645680

Noticias Caracol (2018). Leonor Espinosa, la mejor chef de Latinoamérica, sigue descubriendo a qué sabe Colombia. Disponible en:https://noticias.caracoltv.com/leonor-espinosa-la-mejor-chef-de-latinoamérica- 2359-historia

Cámara de comercio de manizalez, Proyecto puerto de Tribugá. Disponible en:

http://www.ccmpc.org.co/ccm/contenidos/32/PUERTO%20DE%20TRIBUGA.pdf

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